Ago 08

Continuando con nuestras últimas actualizaciones en el blog. Damos un paso más allá y te explicamos de una forma sencilla en qué consiste básicamente el funcionamiento de un reloj mecánico manual. Anteriormente hemos tratado los relojes de cuarzo y los automáticos (que también son mecánicos). Esperamos que con esta nueva entrega tengas más claro cuál es el reloj que mejor se adapta a tus necesidades.

¿Qué es?

Se trata de un reloj que carece (en la mayoría de los casos) de cualquier componente eléctrico. Su maquinaria es básicamente un sistema mecánico fabricado generalmente en metal. La fuerza motriz necesaria para poner en marcha la maquinaria es proporcionada por un muelle motriz o por medio de pesas o cadenas. Es por ello que es el tipo de reloj más común en torreones de iglesias, ayuntamientos y grandes edificios. Sin embargo, con los años también llegó a los relojes de pulsera y de bolsillo.

¿Cómo funciona?

Es un sistema bastante básico que tiene su origen en los clásicos relojes de pesas. Estos primitivos relojes funcionaban con un mecanismo de pesas que, al estar colocadas al extremo de una cuerda, ésta se enrollaba en un tambor giratorio. Las pesas bajaban por la gravedad y hacían funcionar el reloj.

Posteriormente llegaría el motor de muelle o resorte espiral que, reemplazando el sistema de pesas, permitió construir relojes que eran más portátiles y se cargaban haciendo girar una llave.  El motor accionaba una rueda dentada que, a su vez, accionaba otras ruedas más pequeñas. Un regulador se encargaba de determinar la marcha del reloj. Se trata del mecanismo que más repercusión ha tenido, sobre todo a lo largo del XIX, aunque con el tiempo se ha ido perfeccionando y ha derivado en los relojes de péndulo.

¿Y en los del pulsera?

En ellos se perfeccionó aún más este sistema. Un reloj mecánico de pulsera alberga un conjunto mecánico muy complejo y de gran refinamiento. Esto hace que sea un tipo de reloje muy apreciado por aquellos que aman y entienden el oficio. Entre sus pequeños componentes nos podemos encontrar con tornillos, puentes, rubíes (que evitan la fricción), platinas y ruedas, entre otros. Al darle cuerda al reloj, el movimiento se transmite entre los diferentes engranajes (todos ellos de distinto tamaño) y accionamos el mecanismo de funcionamiento que se encarga de mantener el impulso del reloj y, por tanto, el movimiento de las agujas.

¿Cuál es su mantenimiento?

Además de lo añadido en los anteriores posts en cuestiones relativas a la limpieza (te invitamos a que les eches un vistazo), la principal precaución que debemos tener con un reloj mecánico es el darle cuerda todas las mañanas.

Tampoco hay que olvidar realizar una revisión periódica cada 3 – 5 años por nuestro relojero de confianza para evitar cualquier posible deterioro.

Otro de sus cuidados es que, debido a la multitud de pequeñas piezas que alberga, se recomienda evitar las fuertes sacudidas o las vibraciones.

¿Por qué son más caros?

La elevada precisión en su fabricación y ajuste, así como los materiales empleados en su construcción, hacen que un reloj mecánico manual sea un capricho para la mayoría. Sin embargo, nos encontramos ante un tipo de reloj que está fabricado para durar muchos años. De hecho, la mayoría de los relojes de toda la vida que pasan en herencia son de este estilo, muchos de ellos con más de cien años.

¿Son precisos?

Suelen tener una desviación con los días, aunque no de forma regular. Algunos días pueden adelantarse o atrasarse más o menos que el anterior. Su constitución así lo provoca, pero también es cierto que tienen un mayor encanto que otro tipo de relojes.

Conclusión

Sin duda, se trata de un reloj destinado para aquellos amantes de la mecánica, los buenos relojes y el estilo clásico. Por su especial cuidado, mantenimiento y precio, es un reloj perfecto para alguien que disfruta de lo que lleva en la muñeca, pero no para alguien que solamente necesita ver la hora.

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Ago 01

Por regla general, los relojes de cuarzo suelen ser los más habituales para uso diario. Su precio más asequible que uno mecánico se debe a que la fabricación de sus componentes se encuentra plenamente mecanizada, mientras que los mecánicos, requieren componentes finamente fabricados, ajustados y montados que precisan de la mano directa de un experto, lo que implica un sobrecoste en el precio final. Es por ello que los relojes de cuarzo son ideales para el día a día si lo único que queremos es conocer la hora y para aquellas personas que deciden tener un segundo reloj más sofisticado para ocasiones más especiales. Sin embargo, también existen relojes de cuarzo que son fabricados a mano y presentan un acabado que no tienen nada que envidiar a los demás.

¿Cómo funciona?

El reloj de cuarzo es un reloj electrónico caracterizado por tener en su interior una pequeña pieza de este mineral compuesto por dióxido de silicio. La función de dicho componente es la de generar los impulsos necesarios a intervalos regulares que permitirán la medición del tiempo. Eso sí, para que vibre el cristal del cuarzo laminado dentro del cilindro que lo protege, debe ser alimentado por un campo eléctrico que se genera gracias a una pila. El cuarzo regula y estabiliza la frecuencia de funcionamiento, indicando la hora.

La diminuta pila o batería (junto a nuevos sistemas que ahorran energía sirviéndose de una batería) es la que diferencia el método de funcionamiento del reloj de cuarzo de otros, como los automáticos y los mecánicos.

¿Cuál es su historia?

Los inicios del reloj de cuarzo se asientan en 1920, cuando Warren Marrison y J.W. Horton construyen el primero en los Bell Telephone Laboratories. Sin embargo, no será hasta 1967 cuando se desarrolla el primer reloj de cuarzo de pulsera en Suiza hasta que, dos años más tarde, Seiko lanza el Quartz-Astron 35SQ, el primero en el mercado, que sería vendido por 1250 dólares debido a su gran innovación y su fabricación en oro. La marca daba un paso más allá en la historia de la relojería, afirmando que «algún día, todos los relojes serán así».

Pronto los relojes de cuarzo contarán con pantallas digitales LCD que relegan a los clásicos de agujas a un segundo plano. La producción masiva en Asia a cargo de marcas como Casio hizo que poco a poco se añadieran nuevas funciones como alarmas, cronógrafos,…

La aparición de los Swatch en 1983 con un sencillo mecanismo en cuarzo renueva los relojes de agujas. De esta forma, hoy en día los relojes de cuarzo se han convertido en una opción cómoda y asequible de tener un buen reloj, ganando en precisión y facilidad de mantenimiento, mientras que los mecanismos tradicionales han quedado relegados a relojes más caros y destinados a los amantes de la relojería.

¿Cuál es su mantenimiento?

El mantenimiento de un reloj de cuarzo es bastante sencillo, pero debe ser realizado por manos expertas:

1. No dejar nunca una pila gastada dentro del reloj para evitar dañar sus componentes.

2. Cambiar de forma periódica las juntas y gomas de estanqueidad para evitar que le entre agua.

Algunos relojes de cuarzo que podemos encontrar en el catálogo de Relojes con Estilo son:

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Jul 12

El mantenimiento de un reloj no es demasiado complicado pero, lo que tenemos que tener presente es que requiere de un especial mimo y atención periódica. Por eso, desde Relojes con Estilo, te enumeramos 10 Consejos que debes tener en cuenta para una buena conservación y un correcto funcionamiento de tu reloj:

1. Es preferible no llevar pulseras en la misma muñeca que el reloj para conservar el brillo de las superficies pulidas y de las piedras preciosas.

2. Independientemente de que el reloj sea sumergible o  no, puede limpiarlo con un paño suave y seco a diario.

3. En caso de que su reloj sea de pila, la duración media de ésta es de 2 a 3 años. Nunca deje una pila gastada puesta en el reloj, ya que su degradación podría dañar al movimiento.

4. La estanqueidad de un reloj Water Resistence queda asegurada por una serie de juntas que sufren una degradación natural debido a su envejecimiento. Realice un control periódico del buen estado de las juntas y sustitúyalas en caso de ser necesario, sobre todo si practica algún tipo de deporte con él o tiene un contacto frecuente con el agua. Se aconseja renovarlas cada 2 años para una seguridad óptima.

5. Realice un control de un correcto movimiento cada 5 años en un servicio autorizado o en un relojería de confianza para que conserve toda su precisión y fiabilidad. El engranaje debe ser limpiado y engrasado correctamente para un perfecto funcionamiento. Si su reloj se atrasa o se adelanta es síntoma de una necesaria revisión.

6. En caso de no utilizar su reloj mecánico durante varios meses, déle cuerda frecuentemente para evitar que los aceites se hagan más densos.

7. Si su correa es de caucho, límpiela periódicamente con agua y jabón.

8. Ajuste bien el reloj a su muñeca para evitar desgastes en el brazalete de metal y límpielo cada dos meses.

9. Tenga especial cuidado en campos magnéticos fuertes, ya que pueden adelantar o retrasar su reloj. En la mayoría de casos regresan a su estado habitual tras la salida del campo, aunque en otros casos puede verse afectado.

10. Limpie el cristal con un paño suave, que no deje pelusas, y sin ningún producto químico. Podemos humedecerlo levemente para quitar restos de grasas y suciedad.

Si aplica estas recomendaciones con especial detalle e importancia, su reloj se conservará perfectamente durante muchos años.

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